Ayuntamiento de Molina de Segura





Parque Ecológico Vicente Blanes

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Introducción


 

El Parque Ecológico Vicente Blanes se ubica al norte de Molina de Segura en la pedanía del Rellano, cuenta con unas 42 hectáreas de pinar, junto a vegetación arbustiva típica del ámbito mediterráneo con la presencia de romero, tomillo, espino, lentisco, esparto, entre otras, y se encuentra en continuo proceso de restauración. Se trata de un pequeño rincón natural municipal, con una gran diversidad de plantas y animales, y próximo al Parque Regional de la Sierra de la Pila.

 

Para llegar al Parque desde Molina de Segura, la opción más directa es tomar la nacional 301 en dirección Madrid para a unos 7 kms. incorporarse a la A-30, también en dirección Madrid. A unos 2’5 kms. se abandona esta autovía en la salida 121B para tomar en dirección Fortuna por la carretera comarcal MU-411. Sin abandonarla durante unos 6,7 kms. llegaremos a la pedanía molinense de Fenazar. Tras pasar sus últimas casas, nos desviaremos a la izquierda durante 3,7 kms por la carretera autonómica A-24 en dirección a La Hurona. A partir de esta población la carretera se orienta hacia el noroeste y pasa a llamarse A-20. Siguiéndola durante unos 2,2 kms. se llega a El Rellano. Desde Molina de Segura hasta esta pedanía hay que recorrer un total de 22 kms. Otro kilómetro más en dirección norte por la carretera señalizada de acceso al Parque y llegaremos a su área recreativa.

 

Una vez allí estaremos a menos de un kilómetro de distancia en línea recta del importante Parque Regional Sierra de la Pila. Si tras nuestra visita al Vicente Blanes queremos acceder a este espacio protegido, podremos continuar desde El Rellano bien hacia el noreste por la carretera de La Garapacha (unos 8,5 kms.), o bien hacia el noroeste por la carretera de la Estación de Blanca durante unos 4 kms., para luego girar hacia la derecha por la pista forestal de Sanjoy y penetrar en La Pila al cabo de otro kilómetro y medio.

 

Cartográficamente el Parque se ubica en la hoja 891-IV: Hoya del Campo, del Mapa Topográfico Nacional de España a escala 1:25.000. Está situado dentro de las coordenadas UTM 30S 655370-656520 y 4231060-4230720. Cuenta con una extensión aproximada de 37 hectáreas, encajadas dentro del perímetro que se detalla en el plano adjunto.

 


Identidad gráfica del Parque Ecológico Vicente BlanesLogotipo

 

Se dispone de un Manual Técnico de Imagen Gráfica y para Publicaciones del PEVB. Se trata de un instrumento elaborado para normalizar los signos de identidad y las pautas de diseño de estudios y publicaciones del Parque Vicente Blanes.

 

 


Equipamientos de uso público


 

El parque Vicente Blanes dispone de varios equipamiento que hacer posible su adeucado uso público, especialmente los fines de semana. Cuenta con un área recreativa La Vaguada, dotada de mesas de piedra, barbacoas, una fuente de agua potable, juegos infantiles y aparcamiento. Para los amantes de las plantas dispone de un arboretum, rincón ubicado frente al área recreativa creado para dar a conocer las especies vegeales más represetnativas del Parque. A largo del Parque se ha establecido varias sendas y dos miradores, el de la Loma y el de Lugar. Existe también un estanque, localizado en el fondo de la vaguada, punto de observación y refugio de anfibios y reptiles. Además, dispone de una zona de acampada libre El Olivar, que puede ser utilizada previa autorización de la Concejalía de Medio Ambiente.

 

Mapa parque

 

Fotografía de equipamiento de uso público

 

Fotografía de equipamiento de uso público

 


Criterios de gestión


 

La gestión de este Parque municipal desde su creación en el año 1997 y su adecuación para el uso público comenzada en junio de 1999, la realizan el Servicio del Medio Natural de la Concejalía de Medio Ambiente, con programas anuales de conservación y mejora del mismo, siendo su directora la bióloga municipal Carmen Mondéjar Gil (Moción aprobada en Pleno del 27/05/99).

Todos los proyectos y actuaciones que se realizan en el Parque siguen los criterios que marcó el trabajo del ecologista Vicente Blanes (según moción aprobada en Pleno del 27/05/99), que se exponen a continuación:

- Se respete y potencie la regeneración natural y la restauración del paisaje.

- Se contemple exclusivamente el empleo de las especies autóctonas propias del lugar en aquellas zonas que todavía no han sido repobladas. Hay que emplear una diversidad de especies  arbóreas y arbustivas autóctonas y renunciar a los monocultivos de pinos o de cualquier tipo.

- ualquier actuación forestal en la zona debe ser diseñada y organizada con criterios ecológicos y sociales, para obtener de este espacio la mayor productividad ecológica y los beneficios en cuanto a protección de los recursos naturales, principalmente del suelo y del agua.

- La obtención de estos beneficios debe ser compatible con la estabilidad y persistencia de los usos tradicionales, como el esparto y las aromáticas,  y contribuir a la mejora de la calidad de vida de las poblaciones del entorno, mediante una gestión integrada de sus recursos y de sus usos múltiples y diversos.

- Se respetarán los valores geológicos y arqueológicos de la zona.

- Toda actuación, obra o infraestructura que se realice en el lugar debe estar justificada y regida por criterios de planificación y sostenibilidad, evitando la proliferación de obras y procurando que en todo éstas se realicen de acuerdo a las tipologías de edificación propias de la cultura tradicional del medio rural del campo de Molina.

- Dichas actuaciones se llevarán a cabo con el menor impacto ambiental posible y finalizadas éstas se restablecerá la situación inicial del entorno.

- Las repoblaciones que se tengan que realizar han de efectuarse con técnicas manuales, con herramientas ligeras, que son las únicas que garantizan los mínimos impactos ecológicos, además de generar más puestos de trabajo por unidad de inversión. La maquinaria pesada se debe descartar, salvo situaciones muy particulares, dados los efectos negativos sobre le vegetación preexistente y el suelo fértil.

- Se deben realizar trabajos de mantenimiento durante los primeros años de la reforestación para garantizar la buena marcha de la misma.

- Establecer sistemas de plantación respetuosos con el medio ambiente. Evitando el empleo de aterrazamientos, subsolados, acaballonados con desfonde, plantación en hileras,...

- Potenciar la creación en el municipio de viveros de planta autóctona para abastecer las necesidades de planta en esta zona y otras del municipio.

- Las especies a emplear en la zona que queda por reforestar y en la reposición, se procurará que tengan una certificación de origen adecuada que garantice su carácter autóctono y su calidad.

- Para conseguir una mayor biodiversidad, una vez que ya se ha realizada la primera reforestación, sería conveniente que las especies a utilizar a partir de ahora sigan la siguiente proporción: 25%  pino carrasco (Pinus halepensis),15%  carrasca (Quercus ilex) y coscoja (Quercus coccifera), 15%  acebuche (Olea europea v. silvestris), 15%  algarrobo (Ceratonia siliqua), 10%  lentisco (Pistacia lentiscus), 10%  enebro (Juniperus communis, Juniperus oxycedrus,), 5%  espino negro, palmera, sabina, almez; 5%  palmito, aromáticas y esparto.

- En definitiva, se trata de hacer una gestión del Parque Ecológico marcada por la filosofía que Vicente Blanes Pardo defendió, incorporando criterios ambientales con fundamentación científica y con planificación a largo plazo, con una manera diferente de actuar que minimice los impactos ambientales y preserve la riqueza ecológica y los recursos naturales de la zona.

 


El Medio Físico del Parque.


 

El régimen climático del Parque Ecológico no se conoce en detalle dada la inexistencia de datos estacionales termopluviométricos. Por ello se han extrapolado los datos de las estaciones climáticas más próximas (Abarán-sierra de la Pila nº 7150, Fortuna nº 7237 y Pinoso nº 7147). Las precipitaciones en tales estaciones oscilan entre 280 y 335 mm/año. Un régimen típicamente mediterráneo, con máximas pluviométricas en octubre y abril y mínimas en julio- agosto y diciembre- enero. La temperatura media anual supera ligeramente los 18º C.

Junto con el clima y las actividades humanas, uno de los factores que ha condicionado el tipo de vegetación existente actualmente en el parque y en su entorno es, sin lugar a dudas, las características geológicas presentes en la zona, como son el relieve y su orientación, y el substrato geológico.

El relieve del Parque, producto de la Orogenia Alpina, tiene su máxima representación en las alineaciones montañosas que lo flanquean al oeste (Los Coloraos), norte (sierra de la Pila, sierra del Águila y loma de Planes) y este  (sierra del Lugar), y que condicionan zonas con diferentes características microclimáticas en cuanto  a su altitud, orientación con respecto a los rayos solares y al viento, composición y humedad del suelo, precipitaciones. Esto condiciona la presencia, distribución y crecimiento de las diferentes asociaciones vegetales del Parque.

Los materiales geológicos presentes en el parque son de origen sedimentario y se formaron mayoritariamente  en ambientes marinos de finales del Mesozoico (Cretácico) y del Terciario (Mioceno superior), aunque también existen sedimentos continentales de principios de la era mesozoica (Triásico) y plio-cuaternarios.

Los materiales triásicos de hace más de 200 millones de años, afloran principalmente en el sur del Parque, en el paraje de la Poza y Los Colorados, y se extienden hasta la zona nororiental. Representan sedimentos continentales de lagunas salobres, que eran inundadas periódicamente por el mar y que estaban sometidas a la acción de un clima muy cálido y árido. Están constituidos por areniscas silíceas, dolomías, arcillas, margas y yesos versicolores. Son éstos últimos, las arcillas y margas, los que más condicionan la vegetación de algunas zonas del parque, por ser materiales impermeables, lo que da lugar al afloramiento de aguas freáticas como el humedal del paraje de la Poza. La presencia en algunas zonas de sales conlleva la aparición de vegetación denominada ‘gipsícola’ (=relativo a yesos), adaptada a este tipo de litologías salinas, como Teucrium libanitis.

El resto del Parque está ocupado por materiales calcáreos o margosos, depositados en ambientes marinos y recubiertos en numerosas ocasiones por sedimentos continentales plio-cuaternarios. Ello, unido al clima, determina la presencia de vegetación poco exigente o adaptada a sustratos calcáreos, con suelos poco desarrollados, como Anthyllus cytisoides, Ephedra fragilis, Lygeum spartum.

Así, en la zona noroccidental y al norte aparecen margas, margocalizas y areniscas calcáreas con restos fosilizados de ammonites, equinodermos y braquiópodos, sedimentadas en ambientes marinos cretácicos (hace unos 100 millones de años). Este hecho genera en las proximidades del Parque la existencia de pequeñas surgencias de aguas subterráneas, que originan la formación de travertinos, una original formación sobre las raíces y tallos de vegetación existente al precipitar los carbonatos de las aguas sobre la vegetación existente.

 


Hábitats. La vida en los hábitats del Vicente Blanes


 

Para que la protección de una especie sea efectiva es muy importante proteger los espacios o ambientes donde estas se encuentran, es decir, los hábitats donde tanto las plantas como los animales localizan alimento, se reproducen y crían, e incluso mueren, en definitiva, donde viven.

La Directiva 92/43/CE relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la flora y fauna silvestre, más conocida como “Directiva Hábitat”, es la herramienta legislativa que contribuye a garantizar la conservación de la naturaleza teniendo como principal objetivo favorecer la biodiversidad y la protección de los hábitats naturales de las especies comunitarias de la fauna y flora silvestres en el territorio europeo de los Estados Miembros.

Esta Directiva en España se materializó en el Real Decreto 1997/1995 de 7 de diciembre por el que se establecen medidas para contribuir a garantizar la biodiversidad mediante la conservación de los hábitats naturales y la flora y fauna silvestre. Aunque, los contenidos de esta Directiva ya se encontraban recogidos, en parte, en la Ley 4/1989, de 27 de marzo, de Conservación de los espacios naturales y de la flora y fauna silvestres.

La Directiva Hábitat en sus anexos I y II señala los diferentes tipos de hábitats naturales y de especies animales y vegetales de interés comunitario, especificando los que se consideran como prioritarios para su conservación.

Dentro del Parque Vicente Blanes encontramos siguientes tipos de hábitats naturales:

Vegetación gipsícola ibérica (Gypsophiletalia). Hábitat 1520. Tipo de hábitat presente en suelos ricos en yesos, como sucede por buena parte del Parque. Entre las especies vegetales que caracterizan este hábitat, dentro del Parque encontramos Teucrium libanitis (Zamarrilla) y Helianthemum squamatum. Está calificado como un hábitat prioritario porque a nivel europeo es escaso.

Matorrales arborescentes de Juniperus spp. Hábitat 5210. Representa la vegetación potencial de zonas como la nuestra. Este tipo de hábitat está representado en nuestro Parque por especies como Pistacia lentiscus, Quercus coccifera, Juniperus oxycedrus, Rhamnus lycioides y Ephedra fragilis entre otras. Sería el estrato arbustivo de la vegetación del Parque.

Matorrales termomediterráneos y pre-estépicos. Hábitat 5330. Hábitat de matorrales propios de climas cálidos, más bien secos, y sobre distintos sustratos. En el Parque es más común que el anterior y está representado por especies como Anthyllis cytisoides (Albaida), Sideritis leucantha (Rabo de gato) y Helianthemum almeriense (Jarilla). Este hábitat sería lo que comúnmente llamamos matorrales.

 

Fuente:

Sistema de información Geográfica y Ambiental  (SIGA)

Dirección General de Medio Natural

 

Zonas subestépicas de gramíneas y anuales del Thero-Brachypodietea. Hábitat 6220. Dentro de este hábitat encontramos varios tipos de vegetación presentes en el Parque. Algunos de estos serían los espartales (Stipa tenacissima), los lastonares (Brachypodium retusum), los albardinales (Lygeum spartum) y las comunidades de pequeñas plantas anuales tanto de los suelos calizos como los que se presentan sobre yesos. Los pastizales de anuales sobre yesos, por ejemplo, también están considerados como prioritarios por las directivas europeas de conservación de hábitats.

Galerías y matorrales ribereños termomediterráneos (Nerio-Tamaricetea y Securinegion tinctoriae). Hábitat 92D0. En el Parque encontramos de manera testimonial y débilmente representada la vegetación típica de ramblas de la zona mediterránea. En este caso encontramos un baladral, se denomina así a la vegetación dominada por el baladre o adelfa (Nerium oleander).

Para proteger los hábitats la Región de Murcia tiene distintas figuras de protección dentro de su red de Espacios Naturales Protegidos con las siguientes categorías: Parque Regional, Reserva Natural, Monumento Natural y Paisaje Protegido. Además, a través de dos directivas europeas relativas a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres y a la conservación de las aves silvestres, aporta y garantiza numerosas áreas a través de los llamados Lugares de Importancia Comunitaria (LIC), territorios donde están representados los hábitats y especies a proteger, y las Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA), que son las destinadas a la conservación de las aves silvestres. Ambas constituyen otra red, la denominada NATURA 2000. No todos los hábitats naturales de interés comunitario de la Región de Murcia han sido propuestos para integrar un LIC, aunque estén valorados como excelentes.

Molina de Segura contribuye a la Red Natura 2000 y a los Espacios Naturales Protegidos de la Región de Murcia aportando un total de 3 zonas: Sierra de la Pila (Parque Regional, LIC y ZEPA), Humedal del Ajauque y Rambla Salada (Paisaje Protegido, LIC y ZEPA) y Yesos de Ulea (LIC).

 


Fauna


 

El Parque Vicente Blanes se encuentra en zona fronteriza, es decir, entre dos o más ecosistemas diferentes. Y así es, pues está a caballo entre los bosques de las cercanas Sierras de la Pila o de Lúgar, los cultivos de secano de los bad-lands de Los Colorados y la Rambla del Chorrillo y los modernos regadíos de La Hortichuela y Loma Gea. Además de tener sus propias peculiaridades ambientales, a menudo se enriquece de algunas de las que tienen los ecosistemas vecinos.

 

Esta situación estratégica del Parque es aprovechada como zona de refugio, campeo o incluso reproducción por especies más habituales en otros hábitats. Algunas de ellas están recogidas en el Libro Rojo de los Vertebrados de la Región de Murcia, como el Águila real, rapaz forestal que nidifica en las cercanas sierras de la Pila y de Lúgar, pero que muchas de sus capturas, sobre todo conejos, y en menor medida otras pequeñas aves y reptiles, las realiza en espacios abiertos como los del Vicente Blanes, o el Búho real, rapaz de hábitos nocturnos, que también nidifica en la Sierra de la Pila, y al igual que la anterior, su área de campeo se extiende a zonas abiertas como el Parque, donde obtiene en muchas ocasiones su principal presa, el conejo. Ambas prefieran zonas de clima seco con una vegetación de matorral.

 

Fotografía de un ave

 

Continuando con las aves, la zona cuenta con especiales visitantes como el Cernícalo, que habita espacios abiertos con árboles aislados y pequeñas elevaciones. La Cogujada común, que prefiere zonas despejadas, llanuras, campos de cultivo y, en ocasiones, alrededores de asentamientos rurales. La Golondrina común o los Alcaudones real y común, que viven en zonas con abundante monte arbustivo, como olivares, huertos de frutales, aprovechando el interior de árboles y arbustos para hacer sus nidos. O como el Abejaruco, que evoluciona sobre zonas llanas, pero con abundantes taludes o cortados arenosos donde realiza los nidos. La Perdiz roja también se deja ver entre el matorral. Otras aves visitantes son el siempre curioso Mochuelo común y la Tórtola europea, ave migratoria incluida en el Libro Rojo. Y si tenemos suerte, podremos observar desde alguno de los miradores del Parque alguna Garza real y Cigüeñuela común en tránsito entre los cada vez más abundantes embalses de las zonas de cultivo periféricas.

Otras especies, en este caso de mamíferos, también incluidas en el Libro Rojo, son la Comadreja y la Garduña, que aunque son más habituales de zonas boscosas, se tienen citas de observaciones esporádicas por las inmediaciones del Parque en busca de roedores, insectos y vegetales. Así como el Tejón, cuyas madrigueras, llamadas tejoneras, se han encontrado en el Vicente Blanes. Más comunes, pero no por ello menos importantes, son Jabalí, Erizo europeo, Zorro común, Conejo europeo y diversos roedores residentes habituales de la zona.

 

Fotografía de un Zorro

 

Igual sucede con otro importante grupo de mamíferos, el formado por los quirópteros, es decir, los murciélagos. También incluidos en el Libro Rojo, sus hábitos de refugio y reproducción son esencialmente cavernícolas, pero sus territorios de caza suelen ser espacios abiertos. Por el Parque se pueden observar especies como el Murciélago grande de herradura, uno de los más grandes de nuestra fauna, o el Murciélago de cueva.

El Parque ofrece la oportunidad de observar reptiles como Salamanquesa común, Lagartija colilarga, Lagarto ocelado y Culebra bastarda, y en la zona del estanque la culebra de agua y anfibios como Sapo común y Sapo corredor, dos especies bastante adaptadas a la aridez en donde estos medios de vegetación arbustiva semiforestal con cercanía de agua le resultan aceptables.

 

Fotografía de lagartija

 

No nos olvidamos de un importante grupo, el de los invertebrados, que carecen de  columna vertebral y de esqueleto interno articulado. Aunque a veces no les prestemos mucha atención, son vitales para el equilibrio de los ecosistemas. Arañas, escorpiones, escolopendras, etc. son clave en este medio. Cada uno desempeña su función, pero quizá la que más nos intrigue sea la de los insectos polinizadores. Sin su labor no sería posible la supervivencia de muchísimos de los grupos vegetales que encontramos en el Parque Vicente Blanes. La dependencia llega a tal extremo que hay especies de insectos que sólo polinizan a unas determinadas plantas y no a otras, como es el caso de algunas orquídeas. Los grupos de insectos más comunes y conocidos que podemos encontrar en el Parque son: himenópteros, como la abeja o la hormiga, con una estructura social jerarquizada y muy bien organizada; coleópteros o escarabajos, importantes degradadores de materia orgánica; dípteros, donde se agrupan moscas y mosquitos; o los ortópteros, como el grillo o el saltamontes, conocido en Molina como ‘charate’.

 

Fotografía de un escarabajo

 


Flora



Cerca de 200 especies enriquecen la biodiversidad de su paisaje vegetal

 

La riqueza de la flora del P. E. Vicente Blanes se debe, en rasgos generales, a la gran variedad de condiciones bioclimáticas, edáficas, geológicas y orográficas que se han dado en el territorio a lo largo del tiempo. A todo esto hay que añadir la influencia humana presente en la zona desde la prehistoria.

Todos estos factores han ido modelando el paisaje vegetal que ahora encontramos. Es importante recordar que los suelos actuales del Parque sobre los que se asienta la vegetación, son depósitos de rocas formadas hace millones de años en el fondo del mar y en grandes lagunas costeras.

Este Parque fue declarado como tal por el Ayuntamiento de Molina de Segura en 1998 y desde entonces se ha venido trabajando para recuperar parte de la vegetación natural que en otros tiempos debió tener.

Para entender la vegetación actual, resultado de la interacción entre la especie humana y la naturaleza, hay que conocer la vegetación potencial, aquella en equilibrio con las condiciones climato-edafológicas (es decir, del clima y de los suelos) y reveladora de las posibilidades de un territorio dado. Si esas condiciones se dieran la vegetación potencial del Vicente Blanes estaría básicamente formada por un denso chaparral de coscoja (Quercus coccifera) con ejemplares de importante altura (más de 2 m. en algunos casos) y un acompañamiento de especies como espino negro (Rhamnus lycioides), rubia (Rubia peregrina), arenaria (Arenaria montana), enebro (Juniperus oxycedrus) y algún torvisco (Daphne gnidium).

Las especies vegetales actuales del Parque se hallan agrupadas en comunidades que se distribuyen, en función del clima y la altitud, en diferentes pisos de vegetación. Estos pisos vienen determinados por la orografía y el predominio de algunas especies sobre otras, que denominarán, a su vez las formaciones vegetales más características, tales como los pinares, espartales, tomillares, etc.

El paisaje está dominado por matorral de mediano y bajo porte, sobre todo de romero, esparto, lentisco, espino negro, Romero macho y, de forma dispersa, de árboles como pino carrasco, en las zonas con más pendiente y orientadas al norte (umbría), y otras especies naturalizadas como higuera y olivo, en este caso en las inmediaciones de las zonas cultivadas.

En el Vicente Blanes la vegetación está compuesta principalmente por especies adaptadas a vivir gran parte del año en unas condiciones duras. El viento, la escasez de suelo, las escasas precipitaciones, entre otros factores, tienen como consecuencia que el paisaje dominante sea el matorral de pequeño o mediano tamaño. Encontramos también un reducido número de especies que sólo viven en suelos ricos en yesos, como es el caso de una zamarrilla (Teucrium libanitis) o de la mejorana (Thymus membranaceus). Se dan sobre todo en la zona del ramblizo. En zonas de cultivos se desarrolla la denominada vegetación arvense. Nos referimos a especies como amapola, ortiga, avena, verdolaga, campanilla o correhuela, hierba berruguera, etc. A menudo muestran afinidades diferentes con los distintos cultivos (almendro, cereal, vid, etc.).

Como ejemplos de endemismos encontramos en el Parque, Artemisia barrelieri, Avenula murcica, Helianthemum almeriense, Helianthemum cinereum subsp. cinereum, Teucrium libanitis, Thymus hyemalis. Otras plantas son los llamados iberoafricanismos. Estas son plantas que presentan una distribución muy reducida en la Península Ibérica y además se encuentran presentes en el Norte de África únicamente. Como ejemplos encontramos: Anthyllis terniflora, Asphodelus tenuifolius, Halogeton sativus, Hammada articulata, Helianthemum viscarium, Launaea lanifera, Salsola genistoides.

En cuanto a la flora criptogámica, es decir, musgos, líquenes, algas y hongos no son abundantes ni diversos en el Parque. Los musgos, aunque sus condiciones óptimas son otras de mayor humedad, tienen algunas especies adaptadas a las condiciones del Parque. Los podemos encontrar en rocas resguardadas y en las zonas más umbrosas principalmente. Dentro del grupo líquenes, que debemos recordar que son la unión de un alga y un hongo de la que ambos sacan beneficio (simbiosis), encontramos también varias especies. Como curiosidad y por la facilidad de ser observados podemos destacar los líquenes que crecen sobre los yesos del Parque. Fuera de los yesos, para ser observados debemos buscar en las rocas. Es interesante comentar lo lento del crecimiento de estos organismos, basta decir que uno de estos líquenes que tenga un diámetro de varios centímetros es probable que tenga muchas decenas de años.  En cuanto a las algas, en cuanto llueve algo y se forman charcos que perduran algunos días, aparecen algas. La mayoría de tamaño microscópico. Pero en el pequeño embalse del Parque seguro que podemos encontrar algunas algas de mayor tamaño. El grupo de los hongos es abundante en el Parque.

 

Fotografía de una flor

 


Programas


 

En la web del Ayuntamiento de Molina de Segura, sección de Servicios Municipales- Medio Ambiente- Medio Natural encontrareis más información sobre los programas y la gestión que se realiza en el Parque Vicente Blanes, que a continuación resumimos:

 

1. - Programa de Conservación y mejora ambiental del Parque Ecológico Vicente Blanes

 

La conservación de un espacio natural como el Parque Ecológico Vicente Blanes es el objetivo prioritario de la gestión que realiza la Concejalía de Medio Ambiente. Por lo tanto, toda actuación que se realiza en este Parque tiene el objetivo último de conservación de la biodiversidad y de sus recursos y valores naturales.

Parte de las actuaciones de conservación en el Parque Vicente Blanes son intervenciones directas sobre el medio, con el objeto de alcanzar un estado de conservación considerado favorable para especies, hábitats o ecosistemas presentes en este espacio natural.

La valía de elementos tan imprescindibles como el agua, el suelo, el clima o el aire justifica la conservación de los espacios naturales como el Parque Vicente Blanes.

Sus múltiples valores se ven favorecidos por programas de gestión para la conservación de este espacio natural. Dichos valores podríamos agruparlos en tres bloques:

- Valores económicos: Regulación hídrica, regulación climática, fertilización de suelos periféricos, control biológico de plagas, turismo de naturaleza,…

- Valores científicos. Biodiversidad, dinámica de ecosistemas, climatología local etnobotánica, fitoterapia,…

- Valores sociales: recreo, paisaje, aprendizaje, deporte sano, observación faunística,..

 

Las actuaciones de conservación y mejora que se realizan en el Parque Vicente Blanes son las que se resumen a continuación:

  • Investigación: seguimiento de poblaciones de fauna y flora, control de la hidrología, repoblaciones. Estudios de fauna.
  • Vigilancia del P.E. Vicente Blanes, especialmente los fines de semana.
  • Control y eliminación de la procesionaria.
  • Mejora y mantenimiento del estanque. El Incremento de la complejidad estructural del entorno y la cobertura arbórea, mediante la colocación de piedras y troncos, el mantenimiento de ramas o acúmulos de tierra en sus inmediaciones y la plantación de arbustos y árboles de ribera, favorece la disponibilidad de refugio para la fauna. Con labores de vigilancia para proteger la puesta de anfibios catalogados y control del aporte de agua.
  • Revisión de las cajas nido colocadas para diferentes especies de aves, como vencejos, collalba negra, lechuza, cernícalo, murciélagos, etc.
  • Revegetación de taludes de parcelas agrícolas.
  • Recuperación y mantenimiento de cultivos de secano tradicionales, que benefician a la fauna y frenan la erosión.
  • Mejora de los hábitats.
  • Revegetación de calidad.
  • Trabajos de selvicultura en el Parque.
  • Cierre de sendas al vehículo privado. Trabajos de mantenimiento de las sendas, con limpieza y desbroce de los bordes e interior (2 m. de ancho).

 

fotografía El paisaje de Parque Vicente Blanes

El paisaje de Parque Vicente Blanes y su entorno es un valor a conservar y difundir.

fotografía El paisaje de Parque Vicente Blanes

 


2.- Programa de Uso Público del Parque Ecológico Vicente Blanes

 

Las actuaciones en el Parque Ecológico Vicente Blanes tienen por objetivo conservar uno de los paisajes más característicos y de valor ecológico de Molina de Segura, a la vez que fomentar su uso público para posibilitar el disfrute de este espacio natural por los y las molinenses. A la gestión para la conservación de este Parque se une facilitar su uso público.

Se define ‘uso público’ como “el área de gestión del Parque que trata de todos los aspectos relacionados con su uso por parte de los visitantes, garantizando en todo momento su seguridad, y entendiendo como visitantes a aquellas personas que vienen al parque a disfrutar y a conocer sus valores, sin esperar ningún beneficio económico”.

Los ciudadanos y ciudadanas de Molina de Segura y de poblaciones limítrofes buscan una relación con la Naturaleza, especialmente los fines de semana y numerosos son los visitantes al Parque Vicente Blanes. Esta afluencia de público puede provocar impactos sobre los recursos naturales si no se diseñan las oportunas medidas correctoras y las debidas normas de uso.

 

Los objetivos del programa de Uso Público en el Parque Vicente Blanes son los siguientes:

  1. Conservar los valores culturales, naturales y paisajísticos del espacio.
  2. Adecuar zonas destinadas a las actividades de ocio, recreo o educación ambiental al aire libre.
  3. Valorar y seleccionar los lugares idóneos para situar el equipamiento de partida, teniendo en cuenta la zonificación del Parque para el uso publico.
  4. Diseñar, construir y mantener itinerarios de interpretación.
  5. Diseñar, construir y mantener áreas recreativas.
  6. Fomentar la creación de zonas de acampada.
  7. Fomentar la preparación del personal adecuado para el control y desarrollo de las actividades de Uso Público, con particular atención a la población local.
  8. Informar de los servicios.
  9. Limitar el establecimiento de actividades económicas que influyan en la capacidad de acogida y la percepción de saturación del Parque.
  10. Escuchar a los sectores que se verán afectados en la planificación del espacio para tratar de recoger sus intereses y compatibilizarlos entre sí y con la conservación.
  11. Asociaciones de voluntarios o amigos del Parque son muy importantes para conseguir la implicación social en la gestión del espacio y el respeto y conservación de sus valores. Y desarrollan una labor importantísima: la de difusión.
  12. Diseñar actividades de formación, información y educación ambiental de los valores ecológicos, culturales y paisajísticos del parque
  13. Mejorar la recepción, los servicios y equipamientos con criterios de calidad y con una capacidad de acogida acorde con las necesidades de conservación del Parque Vicente Blanes.
  14. Seguir y evaluar todas las actuaciones realizadas.

 

Normas generales de uso público


 

3.- Programa de Comunicación, Difusión y Educación Ambiental sobre los valores naturales, culturales y paisajísticos del Parque Vicente Blanes

 

Los espacios naturales municipales necesitan de programas y actividades de comunicación ambiental  integradas en la gestión y los trabajos de conservación, investigación,… En este sentido creemos conveniente que todos los años se programen actividades de comunicación, educación y difusión en el Parque Ecológico Vicente Blanes (PEVB).

La principal finalidad de estas actividades se concretan en la transmisión de información y conocimiento, el desarrollo de nuevos valores, la promoción de cambios en las actitudes y la generación  de comportamientos dirigidos a la mejora del medio ambiente local y la conservación del patrimonio natural y cultural del Parque Vicente Blanes y su entorno.    

Es importante que se afiance un equipo de profesionales de comunicación y dinamización social en el marco del uso público, la participación y la educación ambiental, como parte del equipo de gestión de este espacio natural.

A través de un proceso de educación y comunicación ambiental se persigue transmitir unos mensajes adecuados para informar y persuadir al mayor número de personas en la adopción de prácticas favorables a la conservación del Parque.

Los objetivos específicos que nos planteamos en el desarrollo de este Programa de Comunicación, Difusión y Educación Ambiental sobre los valores naturales, culturales y paisajísticos del Parque Ecológico Vicente Blanes son:

 

  1. Conseguir que la educación ambiental se convierta en un instrumento eficaz para la gestión del Parque Vicente Blanes.
  1. Elaborar un programa de la educación ambiental específico para este espacio natural, orientado a capacitar a la población para la participación activa en su gestión y conservación.
  2. Informar a la población de los valores naturales, culturales y paisajísticos del Parque y las actividades que se realizan en él.
  3. Concienciar de la importancia de la conservación del medio natural para avanzar hacia un desarrollo más equilibrado y la mejora de la calidad de vida en Molina de Segura.
  4. Fomentar entre la población la reflexión acerca del papel que tiene la ciudadanía en la mejora y conservación de su patrimonio.
  5. Generar vínculos afectivos hacia el Parque, así como hábitos de conducta dirigidos  hacia su conservación.
  6. Invitar a la población local a participar activamente en la mejora y conservación del Parque Vicente Blanes.
  7. Crear un programa de voluntariado ambiental en el Parque.
  8. Diseñar programas o actividades de interpretación destinadas a visitantes y escolares de otras localidades, con la limitación de una visita más temporal.
  9. Diseñar itinerarios autoguiados de interpretación ambiental.
  10. Elaborar los materiales necesarios de apoyo a la educación ambiental.
  11. Publicar la oferta interpretativa y educativa.
  12. Poner en marcha los instrumentos adecuados para la evaluación de los programas de educación ambiental, como medio indispensable para la mejora y actualización permanentes.
  13. Actualizar permanentemente los recursos interpretativos necesarios para que los visitantes se impliquen activamente en el descubrimiento y la conservación del Espacio.


Fotografía Grupo de excursión


4.- Programa de Investigación Ambiental y Estudios en el Parque Vicente Blanes

 

La gestión de un espacio natural como el Parque Ecológico Vicente Blanes precisa de un programa de Investigación Ambiental y Estudios que permita el seguimiento de poblaciones de fauna y flora, el control de la hidrología, nuevas técnicas de repoblación y mejora de los hábitats.

 

- Proyectos de estudios ambientales del parque Vicente Blanes

 

La intervención sobre el Parque Ecológico Vicente Blanes para potenciar su conservación requiere del conocimiento previo de su estado de biodiversidad, tanto en flora como en fauna. En el año 2007 se realizó un estudio de su vegetación, con un listado de más de 200 especies de flora. En 2008 se contrató el estudio de la fauna vertebrada del Parque, con interesantes resultados, especialmente en mamíferos, anfibios y aves. Y en 2009 se contrato el estudio de la fauna invertebrada y de los reptiles del Parque, para casi completar los conocimientos de su riqueza viva, que fue finalizado en el año 2011.

- Proyecto de Investigación: Mejora del suelo y regeneración de la cubierta vegetal de zonas forestales municipales. Parcelas experimentales en el Parque Ecológico Vicente Blanes. CEBAS-CSIC

El abandono de suelos agrícolas ha contribuido drásticamente a la aceleración de los procesos de degradación de suelos en ecosistemas mediterráneos, particularmente en las áreas semiáridas del Sureste de España. Los cambios ambientales causados por la pérdida de la cubierta vegetal provocan un aumento de la erosión y desertificación.

El Ayuntamiento de Molina de Segura está interesado en la realización de estudios para la recuperación ambiental y restauración forestal de zonas municipales de interés natural de esta localidad, teniendo en cuenta las condiciones climáticas y edafológicas de nuestro territorio. De esta forma conseguiremos mejorar los resultados de las repoblaciones que hay previsto realizar en las ramblas de Las Monjas, Las Canteras y Los Calderones, así como en otros zonas naturales como el Parque Ecológico Vicente Blanes y los futuros parques naturales municipales de las Salinas- fuente Setenil y de Las Lomas de la Alcayna.

Para frenar la degradación del suelo y favorecer la restauración forestal de zonas municipales la concejalía de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Molina viene colaborando desde el año 2007 con el Centro de Edafología y Biología Aplicada del Sureste dependiente del CSIC, en un proyecto de reforestación e investigación como estrategia de restauración de ecosistemas degradados en el Parque ecológico municipal “Vicente Blanes” de la pedanía El Rellano. Se realizan estudios de mejora y conservación de suelos para la regeneración de la cubierta vegetal, el manejo de suelos para el conocimiento de las características idóneas para la revegetación y mejora de su calidad, y el uso de técnicas de tratamiento vegetal en laboratorio, para el mejor enrraizamiento de la vegetación reforestada.

Los interlocutores técnicos del proyecto son, por parte del CEBAS el investigador científico del CSIC, D. Antonio Roldan, y por parte del Ayuntamiento de Molina de Segura la bióloga municipal,  Dña. Carmen Mondéjar.

Las especies seleccionadas son arbustos y especies arbóreas, considerados apropiadas para restaurar y potenciar la biodiversidad característica del Sureste Ibérico, y también prevenir la erosión y desertificación en sus áreas áridas y semiáridas.


Fotografía de arbustos Fotografía de arbustos


Guia del parque Ecológico Vicente Blanes