¿Eres padre? Protege a tus niños en Internet

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Internet es una excelente herramienta de comunicación, en definitiva, se trata de un buen lugar para que niños y jóvenes aprendan, investiguen, busquen información o se comuniquen con familiares o amigos. Sin embargo, al igual que en el mundo real, la web puede ser peligrosa. Son diversos los riesgos a los que se exponen los niños y adolescentes al navegar libremente en la web, como la exposición a material pornográfico, de violencia, drogas, juegos de apuestas, abuso y corrupción de menores. Los factores que mayor influencia tienen son la facilidad para acceder a páginas de contenidos inapropiados; a ello, se agrega el anonimato y la comodidad del uso de este medio tecnológico y el desconocimiento de estrategias o programas para navegar de una manera segura.

 


SOLUCIONES EFICACES: LOS PROGRAMAS DE CONTROL PARENTAL


Internet es un grave problema si los padres no realizamos un estricto control, podemos utilizar los programas de control parental, compartir con nuestros hijos el rato de navegación a través de la red y educarles enseñándoles los aspectos negativos que ofrecen determinadas páginas, esto puede contribuir a mejorar su comprensión sobre qué es internet y así lo utilicen del modo más adecuado.

Existen diversas herramientas o utilidades capaces de filtrar los contenidos, pero también existe el llamado control parental, un recurso con el que se gestionará el acceso a determinadas páginas web. Además de poder obtener diversas herramientas dependiendo del servidor de internet que poseamos, podemos también recurrir a nuestro propio navegador de la red, por ejemplo, quien tenga Explorer, podrá acceder al menú de opciones del explorador y generar una lista con las direcciones web que serán permitidas y otra con las direcciones web restringidas para salvaguardar a los niños.

 

La finalidad de los programas parentales es proteger a los menores de edad durante sus incursiones por la red. Ya no es necesario que estés preocupado por las páginas que visitan tus hijos ni por el tiempo que pasan conectados, sólo tienes que instalar y configurar adecuadamente algún software de control parental y podrás bloquear los sitios peligrosos para ellos y revisar sus actividades en la red mientras te encontrabas ausente.

Existen numeroso softwares en la red capaces de:

 

Estos softwares son las herramientas tecnológicas más eficaces para garantizar una navegación segura para los más pequeños, pero no deberías apoyarte únicamente en ellos. Advierte a tus hijos de los riesgos y las ventajas que presenta Internet con argumentos razonados. Intenta fomentar la búsqueda de información provechosa para ellos y los juegos instructivos por encima del chat o de las aplicaciones web de puro entretenimiento.

 


BUEN USO DE INTERNET EN MENORES: RECOMENDACIONES PARA PADRES


 

1. Evita que tenga una cuenta en una red social hasta que tenga trece años

Esto es un requisito necesario para abrir una cuenta de correo electrónico o en una red social y muchos padres piensan que no pasa nada por mentir acerca de la edad de sus hijos para que tengan acceso a Internet. Hay ciertas compañías que ofrecen la posibilidad de abrir una cuenta para un niño menor siempre y cuando los padres avalen su inscripción. 

2. Hazte su amiga en la red social

Explícale los peligros de Internet, y ayúdale a mantener privados sus datos personales y a que aprenda a discernir qué tipo de información debe y no debe compartir en Facebook u otra red social. Cuando tenga su propio correo electrónico, el pacto es que tú debes saber siempre las contraseñas. 

3. Establece las bases para una buena comunicación con tu hijo

Recuerda que eres su madre y no su mejor amiga de la escuela, pero precisamente por eso debes mantener siempre abiertas las vías de comunicación. Explícale que si alguien lo acosa en persona o en Internet, debe decírtelo cuanto antes, para que puedas tomar las medidas necesarias para protegerlo. No es algo de lo que deba avergonzarse.

4. Limita el tiempo que emplea en Internet o texteando a sus amigos

Los niños de hoy, al igual que los adultos, se han acostumbrado a textear en cualquier parte, incluso mientras caminan. Enséñale que es de malos modales textear mientras mantienen una conversación en persona. Limita el tiempo que puede pasar en Internet cada día y cada semana.

5. Evita que tenga una computadora en su dormitorio

La computadora familiar debería estar en un lugar accesible para todos. Cuanto más tiempo pasen tus hijos en tu presencia, menos probabilidades tendrán de meterse en problemas en Internet.

6. Predica con el ejemplo

Si tus hijos te ven enviando mensajes de texto durante la cena o siempre en Facebook en lugar de tener una conversación con ellos, les parecerá lo normal. Internet es una gran fuente de información y socialización, pero hay que aprender a equilibrar su uso.

7. Observa el comportamiento y la actitud de tu hijo

Aunque creas que tu hijo te cuenta todo, no lo des por hecho. Si ves que está más triste de lo habitual, que sus notas escolares bajan, dice sentirse enfermo o no quiere ir a la escuela, indaga. Explícale que no debe tener miedo de contarte si alguien lo está acosando. 

8. Si tu hijo es víctima de acoso, toma acción de inmediato

Habla con los maestros, cambia el número de teléfono de tu hijo, cierra su cuenta de correo electrónico y su cuenta de red social, e incluso informa a las autoridades si es preciso. El bullying ha costado la vida a pre-adolescentes y adolescentes y hay que tomarlo en serio. 

9. Involúcrate en su vida social

Conoce a sus maestros, a sus compañeros de escuela, a sus amigos y a los padres de sus amigos. Está muy bien lo de permitir que tenga privacidad, pero cuando sea adulto. La niñez, la pre-adolescencia y la adolescencia es el momento de saber siempre con quién anda y en qué anda metido.

10. Ayúdale a tener confianza en sí mismo

Los niños tímidos, acomplejados o con alguna diferencia física, étnica, o social, tienen más tendencia a ser víctimas del acoso escolar o cibernético. Ayúdale a desarrollar confianza en sí mismo mediante el deporte, la pertenencia a un club o el desarrollo de una afición.