Ayuntamiento de Molina de Segura





El Ayuntamiento de Molina de Segura elabora un estudio estratégico con 260 medidas de impuso a la economía y la industria del municipio

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Entre los objetivos de este estudio se encuentran los de contar con un documento fiable sobre las necesidades globales de las áreas industriales de Molina de Segura, establecer este municipio como nuevo punto de encuentro empresarial, tecnológico y de servicios, poner en marcha un Plan Plurianual de Inversiones en Infraestructuras Industriales 2019-2023, conseguir la primera distinción regional de Municipio Industrial Excelente y el título de Polígono Empresarial de Calidad, y contribuir a hacer Molina de Segura todavía más potencia industrial en el horizonte medio del año 2025, con la ampliación de un 40% más de nuevo suelo industrial, hasta sumar los 6,5 millones de m2.

 

La actividad económica de mayor impacto e importancia en el municipio de Molina de Segura es la industria, aunque no sea la que mayor tasa de empleo genere directamente, si bien, sí que es el sector más estratégico del municipio, y el que más sinergias y retroactividades genera. Se estima que alrededor de dos millares de empresas industriales desempeñan su labor en la localidad, sin que se hayan establecido hasta el momento bases de datos unificadas, reales y actualizadas de todo este contingente de sociedades.

 

Este enorme trasiego industrial genera una masa económica de grandes dimensiones, calculada en unos 3.400 millones de euros anuales de facturación, lo que lleva al municipio a ser una de las más importantes áreas industriales del sureste español. Alimentación, envases y embalajes, plásticos, maquinaria, cartonajes, transportes, conservas vegetales, química, metalistería y pequeña siderurgia, confitería y golosinas, etc., son solo algunas de las especialidades más destacables, cuya generación de empleo podría estar alrededor de los 10.000 trabajadores, de los 27.000 censados activos en el municipio. Y ésa es precisamente la causa por la que Molina de Segura se encuentra en el primer lugar regional por renta per cápita bruta declarada, principalmente por su inmensa actividad industrial.

 

Pero, a pesar de la dilatada trayectoria industrial del municipio, pues en 2019 se cumple el centenario de la aparición de la conserva vegetal, las infraestructuras industriales no han obtenido las inversiones necesarias a lo largo de las últimas tres décadas, en buena parte causadas por el tremendo auge de la actividad inmobiliaria en Molina de Segura, que ha centrado gran parte de los esfuerzos económicos de la administración local.

 

Esta dejadez en el mantenimiento de las áreas industriales municipales, unido a las escasas condiciones de urbanización de los polígonos, ha dejado un panorama de grandes necesidades en esta área tan importante para la supervivencia del empleo, e incluso de la viabilidad de las mismas arcas municipales. La Polvorista y La Serreta en sus dos márgenes, El Tapiado, La Estrella, y las demás zonas industriales aisladas de Molina de Segura arrastran una situación heredada por las diferentes corporaciones que han pasado desde la llegada de la democracia, e incluso antes de ella.

 

Con semejante panorama de desatención a los instrumentos de la economía molinense, no es raro pensar que las inversiones a aplicar en lo sucesivo deban de ser urgentes, necesarias, prioritarias y casi obligatorias, si se quiere que la actividad económica deje de aminorarse paulatinamente, pues muchas empresas tienen pensado trasladarse a otros emplazamientos con mejores condiciones e infraestructuras bien cuidadas, al contrario que las radicadas en Molina de Segura. Según señala la Alcaldesa, “la mejora, fortalecimiento y prestigio de la marca Molina en sí debe ser una condición indispensable para catapultar de nuevo el desarrollo económico del municipio, conscientes de que su imagen, tanto corporativa, como física y conceptual, ha de conllevar un simbolismo de total pulcritud, orden, dinamismo, vanguardia y positivismo. Solo así se podrá ir progresivamente adecentando y renovando el tejido económico molinense, tan falto de una ayuda por parte de las administraciones para guiar su espléndida actividad industrial, financiera y de servicios. Hay que tener en cuenta que Molina de Segura se ha convertido en un centro regional de redistribución de mano de obra industrial, lo que encumbra al municipio a una posición privilegiada”.

 

“Molina de Segura –añade Esther Clavero- no puede, por más tiempo, dejar de perder grandes industrias nacidas, desarrolladas y empujadas por la sociedad molinense, que finalmente tienen que, en muchos casos, deslocalizarse del municipio para recaer en pueblos limítrofes que se frotan las manos ante la desidia y abandono de las cuestiones industriales que aquí se ha venido dando”. Incluso muchos son los alcaldes que visitan a las grandes firmas del municipio para ofrecerles ubicación, sabedores que sus reformas, ampliaciones o nuevos centros ya no tienen cabida física en Molina de Segura, al haber quedado falta de suelo de uso industrial disponible desde hace muchos años. Algunas de ellas tendrían previsto, a medio o largo plazo, abandonar el término municipal si no se le brindan soluciones de espacio, entre otras cuestiones.

 

Según explica el Concejal de Promoción y Estrategia Económica, José de Haro, “la Oficina de Empresas tiene en esa labor uno de sus principales razones de ser, pues no es normal que un Consistorio deje escapar grandes industrias de un peso específico enorme, cuando el resto de ayuntamientos se daría empujones por albergarlas. Estamos hablando de firmas líderes a nivel nacional, y con una gran presencia en los mercados internacionales, con plantillas superiores a los 300 o incluso 500 trabajadores, con recintos de casi 100.000 metros cuadrados por empresa, y con producciones que se consideran magnánimas por sus cifras”.

 

La demanda anual de suelo industrial desarrollado en Molina de Segura, en ciclos económicos medios o normales, como el actual, se estima en alrededor de 10 hectáreas; 100.000 metros cuadrados de polígonos o áreas industriales aisladas que no se están acometiendo desde hace casi veinte años en que se inaugurara el Polígono Industrial La Estrella. En este tiempo transcurrido, el municipio de Molina de Segura ha crecido demográficamente en ni más ni menos que 32.000 personas. Con semejantes incrementos poblacionales anuales, que sobrepasan el 3%, no es extraño que la economía local se haya estirado en el mismo o en mayor proporción, conteniendo empresas que han pasado de pequeñas o medianas a grandes, multiplicándose su número hasta alcanzar casi los dos millares.

 

Si se analizan esas 10 hectáreas anuales de demanda industrial y se multiplican por las dos décadas que han pasado, se obtiene una extensión superficial de 2 millones de metros cuadrados que Molina de Segura debería de haber obtenido en estos últimos años, con lo que ya se arranca de semejante déficit estructural de suelo. Solo se cuenta con el nuevo polígono Hercas, que se está ejecutando en La Estrella, de unos 307.000 m², y del polígono en estudio Molina Norte, con 1.080.000 m2, pero ya no es suficiente con las puestas en marcha de esas áreas empresariales. Por tanto, es necesaria la liberación urgente de suelo industrial urbanizado en el término municipal de Molina de Segura, una bolsa de suelo que despreocupe a la actividad económica de futuras demandas potenciales de suelo. Y el desarrollo industrial debe incentivarse inequívocamente desde la administración local, al contrario de lo que venía dándose anteriormente, con la apuesta clara de ser el estandarte guía que promocione y mejore la actividad industrial y económica de todo el municipio.

 

La historia ha demostrado que el sector secundario se comporta de una manera más regular, en todos los momentos, que la agricultura, la construcción o los servicios, generando mayor cantidad de empleo estable y no precario.

 

La justificación del presente informe viene dada por la necesidad de investigar, recopilar y detallar toda una serie de necesidades, deficiencias, incongruencias, desperfectos y ausencias existentes a lo largo y ancho de los polígonos y áreas industriales de Molina de Segura. Su estado de conservación es altamente negativo por norma general, observando zonas industriales de gran necesidad inversora.

 

Además, no existe hasta la fecha un informe global que recoja un estudio real y actualizado sobre las necesidades y demandas del sector empresarial molinense, sino recopilaciones y actuaciones concretas debidas a solicitudes de personas físicas o jurídicas del municipio. Seguramente, sean pocos los municipios españoles que hayan redactado un estudio similar al presente, dada la escasez en la concentración de zonas empresariales dentro de un mismo término, junto al poco interés administrativo por ordenar, diseñar e invertir en este tipo de espacios económicos.

 

Los resultados arrojados son de vital importancia técnica a la hora de diseñar y aplicar políticas de inversión y mantenimiento de estas zonas de vital interés para la vida económica, urbanística y social de todo el municipio de Molina de Segura, y van a ser útiles durante muchos años, sirviendo de herramienta de trabajo a la hora de planificar e invertir en las áreas afectadas.

 

OBJETIVOS

 

Entre los objetivos primordiales del estudio están los de:

 

1. Contar con un documento fiable y actual de las necesidades globales de las áreas industriales de Molina de Segura.

2. Tener a disposición una herramienta de información transversal y global, alejada de objetivos sectoriales, y con un organigrama integral.

3. Posibilitar la generación de determinadas políticas de inversión, mantenimiento y conservación, encaminadas a mejorar y aumentar las zonas donde se desempeña el sector secundario en la localidad.

4. Mantener una línea directa con las empresas, los empresarios, los inversores y los demás agentes implicados en la vida social de los polígonos y áreas industriales.

5. Amplificar la marca MOLINA como vehículo para la mejora y desarrollo de las vías comerciales de las empresas molinenses, contando con un inequívoco apoyo institucional.

6. Diseñar encuentros, jornadas, asambleas y foros alrededor de las necesidades empresariales de nuestro término y sus activos económicos.

7. Habilitar y poner en marcha un Plan Plurianual de Inversiones en Infraestructuras Industriales 2019-2023.

8. Obtener una relación directa con los agentes económicos locales, con el fin de hacer más fluidas las comunicaciones y problemáticas sectoriales.

9. Actuar en las principales exigencias empresariales, sin dejar pasar más el tiempo, que reúnen todo un clamor de solicitudes y propuestas específicas y concretas.

10. Preparar las áreas empresariales para su adecuación a la Ley de Aceleración Empresarial, que primará la competencia entre polígonos industriales, con el fin de conseguir de la Comunidad Autónoma, la primera distinción de Municipio Industrial Excelente.

11. Conseguir el título de Polígono Empresarial de Calidad que certifica AENOR en colaboración con la Coordinadora Española de Polígonos Empresariales, auditando los polígonos y concluyendo sus necesidades, comenzando por La Estrella.

12. Facilitar la llegada de nuevos ingresos a las arcas municipales, precisamente generados por la aceleración de actividades industriales y comerciales, como consecuencia a medio plazo de las inversiones a realizar.

13. Contribuir a hacer gradualmente de Molina de Segura el municipio de mayor importancia industrial del sureste de España junto con Elche y Cartagena, en el horizonte medio del año 2025, con la inclusión de 3 millones de metros cuadrados de nuevo uso industrial desarrollado, a sumar con los 5 millones actuales.

 

Para la elaboración del presente Informe Técnico se ha realizado una serie de visitas in situ a todos los polígonos industriales, zonas industriales aisladas e inmediaciones de Molina de Segura durante el mes de agosto de 2018, repasando todas y cada una de las calles y viales que componen todas las áreas industriales del término, recorriendo en total 174 kilómetros. La inspección ha consistido en revisar, comprobar y recoger todas y cada una de las deficiencias y carencias encontradas en los parques empresariales. Se han agrupado las deficiencias y necesidades alrededor de cada localización, polígono industrial, y dentro de cada uno, las necesidades por agrupaciones dentro de las diferentes infraestructuras.

 

Han sido recogidas las peticiones e inquietudes del sector empresarial local, tales como la Entidad Urbanística de La Estrella y otros empresarios significativos. Igualmente,se han recopilado todas las peticiones históricas de particulares y empresas sobre zonas empresariales, tanto en infraestructuras como en otros ámbitos de aplicación. Se ha actuado en problemáticas globales inherentes a cada área industrial, reflejando un análisis integral de cada polígono y sus inmediaciones, tales como las infraestructuras viarias, eléctricas, verdes, lumínicas, etc., así como otros aspectos de interés como la señalética, los vehículos abandonados o la cartelería.

 

Se han recogido todas y cada una de las deficiencias observadas en el momento de la inspección ocular, independientemente de la disposición de capital necesaria a aplicar, o de los plazos cronológicos para su aplicación. Posteriormente se han analizado y estudiado todas las deficiencias y necesidades con el fin de barajar las mejores soluciones, aunque siempre habrá que contar con el permiso y valoración técnica del especialista en cada materia.

 

Por norma general, el estado de las áreas empresariales del término de Molina de Segura podría definirse como desarrollado, pero poco actualizado y competitivo, registrándose un peor estado conforme es su grado de antigüedad, su urbanización y la edad de ésta. La Estrella es el polígono mejor preparado para las necesidades del empresariado, seguido de La Polvorista Norte, La Polvorista Sur, La Serreta y por último El Tapiado, que necesita de una rehabilitación integral urgente.

 

La Estrella tiene unas condiciones de habitabilidad bastante aceptables, por no decir inmejorables, fruto de un diseño, un desarrollo y una urbanización realizados a cargo del SEPES, ente público cuyas actuaciones empresariales suelen brillar por su excelencia. A esto hay que unir la existencia de una Entidad Urbanística que vela por su mejora e intereses, condición que se adivina nada más entrar al recinto industrial. De todos modos, se advierten algunas deficiencias leves que pueden ser solventadas sin problema, y que parecen ser consecuencia de la descoordinación de la administración local, pues no suponen en principio la aplicación de excesivo presupuesto. Señalización vertical, limpieza de solares municipales, bacheado de algún tramo de vial, arreglo de cartelería, mejora de rotonda o construcción de una nueva son los procedimientos a adoptar. No obstante, el polígono ya nace pequeño a principios del siglo XXI pues, de los cerca de 400.000 m² brutos de que dispone, quedan sin atender otros 200.000 m² de demanda empresarial que no puede ser ofrecida en el momento de su inauguración por falta de espacio.

 

Por norma general, el Polígono Industrial de La Polvorista Margen Izquierda presenta unas condiciones que, aunque favorables para el desarrollo económico, adolecen de una serie de actuaciones bastante urgentes, si se quiere que la zona siga teniendo la atracción y actividad actuales. Se trata del área empresarial veterana del municipio, que arrancó en los años 70. Cantidad de inversiones son las que se recomiendan aplicar a la zona, tales como limpieza, arreglos estructurales, instalación de alumbrado en alguna calle, señalización horizontal en viales, colocación de carteles de calle, señalética vertical de topónimos, plantado de alguna jardinería, nueva rotonda, etc. La reciente urbanización de sus viales tradicionales, unido al desarrollo de la zona del antiguo Hiper, dibujan un sector que, con las debidas actuaciones puntuales, puede convertirse en polo de desarrollo empresarial, más aún del que hoy presenta.

 

La situación del Polígono Industrial de La Polvorista Margen Derecha presenta dos situaciones contrapuestas: por un lado, la actuación central del polígono en buenas condiciones con suelo colmatado en naves de pequeñas dimensiones; y, por otro lado, el resto de la zona, que se halla urbanizado recientemente pero con deficiencias estructurales que deben ser acometidas. Alumbrado público en algunos viales, aceras intransitables, calles con baches y blandones, cantidad de matorrales en aceras, barandillas y vallas biondas en mal estado, calles sin nombre, etc., van a tener que ser solucionados en breve espacio de tiempo si se quiere detener a tiempo la destrucción de tejido económico en el área. Otra de las intervenciones que podría acometerse en favor de la comodidad de las comunicaciones y la agilidad de los negocios es el renombrado en el topónimo del polígono, pues existe bastante controversia con los márgenes izquierdo y derecho de la carretera, sin contar con que ambos lados no tienen nada en común, excepto su antigüedad. Fueron originados por fincas y propietarios diferentes, albergan distintos sectores de producción principales, tienen fisionomías totalmente inversas y adolecen de diferentes actuaciones. También cuenta que la conexión entre los dos márgenes es incómoda y costosa, por medio de un túnel y un puente, poco señalizados ni preparados para la comunicación.

 

El Polígono Industrial La Serreta alberga unas condiciones de peor factura, aun contando con una urbanización de infraestructuras relativamente cercana en el tiempo. Sus dos márgenes a ambos lados de la Carretera Nacional 301, sí que tienen en este caso nexo de unión, pues proceden del mismo Plan Parcial, el diseño de sus viales se comunica y tienen fácil comunicación por medio de la rotonda central. Las deficiencias observadas son casi idénticas en ambos márgenes de la arteria principal: gran suciedad y existencia de malas hierbas, falta de alumbrado público en algunos viales, baches y blandones, falta de cartelería de todo tipo, inexistencia de placas de calle, vallados deteriorados, poca señalización horizontal de tráfico, etc. El puente sobre la Carretera de Lorquí es otro foco de problemas, con insuficiente visibilidad, gran suciedad y poca practicidad para los conductores.

 

El Polígono Industrial El Tapiado es el segundo de las áreas industriales del término, arrancado en los años 60, y es también uno de los más colmatados y consolidados de Molina de Segura. Esta zona industrial, una de las más antiguas del municipio, adolece de un proyecto integral de desarrollo urbanístico, pues fue aprobado sin la reserva de sus pertinentes zonas dedicadas a equipamientos públicos, por lo que nació ya con un déficit añadido. Ello, unido a su antigüedad y a su gran uso, refleja un recinto industrial desfasado y poco apto para la empresa, con una estética que más que atraer al inversor, lo espanta, pues irradia una imagen de decadencia que poco tiene que ver con las sociedades que en él radican, normalmente muy punteras y competitivas. Sus deficiencias e irregularidades infraestructurales son tan numerosas como graves, quedando un área prácticamente abandonada a su suerte, agravada por la poca unión del empresariado respecto a la acometida de soluciones integrales en pos de su rehabilitación. Se trata en cierta forma, de una paradoja económica, pues mientras el interior es novedoso, ágil y dinámico, su aspecto exterior no adivina siquiera el trasiego y emprendimiento que en el polígono se desarrolla.

 

Por último reseñar las diferentes zonas industriales aisladas de todo el término, como las de Saeco, Plastimol, Primor, Las Salinas, Auxiliar Conservera, Fini, Arom, Cooperativa Molinense, Ciudad del Transporte, Cañada de Morcillo, Vidal, Carretera de Alguazas, Canteras, etc. En estos asentamientos industriales se observan una serie de necesidades a la vez que una serie de deficiencias totalmente dispares entre sí, derivadas de su delicada ordenación territorial y sus especiales condiciones urbanísticas, que las hacen únicas. La falta de elementos que unan y vertebren el suelo, pues a menudo se trata de solo dos o tres empresas, condiciona sobremanera la situación actual de su desarrollo urbanístico, encontrando múltiple variedad de inconvenientes y cortapisas derivadas de su aislamiento en el tiempo y en el espacio. Su consolidación, restauración y acondicionamiento debe de ser otra prioridad para la Oficina de Empresas.

 

Las 260 propuestas de solución se agrupan en varias áreas: limpieza viaria, limpieza de matorrales, jardinería, toponimia, señalización de nomenclatura de calles, imagen corporativa, vallados, biondas y barandillas, vehículos abandonados, arreglo y construcción de rotondas, alumbrado público, electricidad, obras hidráulicas, encintado de aceras, pavimentación de firme de calzadas, señalización de tráfico, señalética informativa de indicación, aparcamientos, desdoblamiento de viales, acondicionamiento del Centro de Empresas, arreglo integral de El Tapiado, arreglo integral de Cañada de Morcillo, abastecimiento de gas natural y fibra óptica, otras actuaciones infraestructurales, deslinde del término municipal, invasión de parcelas municipales y viales públicos, ordenación de equipamientos y zonas verdes, y desarrollo de sectores urbanísticos industriales.

 

MÁS DATOS SOBRE LA ECONOMÍA MOLINENSE ACTUAL

 

La magnitud de la industria, los transportes, el comercio y los servicios de Molina de Segura es grande, dados los datos que se han podido recopilar. Se trata de uno de los mayores focos de industrialización del sureste español, con 3.700 hectáreas dedicadas, produciendo el 8,4% del producto regional. Molina de Segura alberga 4.977 empresas, una cada 12 habitantes; genera un PIB de 3.300 millones de euros, el segundo regional tras la capital; con una facturación media de un millón de euros por empresa; posee 178 de las 2.500 mayores compañías murcianas; la mayor renta per cápita provincial, con 27.000 euros por habitante; y está entre los 334 municipios españoles más ricos, de los 8.131 existentes. En definitiva, Molina de Segura genera el 0,0044% del PIB de España (uno de cada 22.700 euros españoles).

 

Los últimos datos reflejan además un momento muy positivo: reducción del desempleo en 33 personas mensuales, superando la cifra que había en noviembre de 2008; ascenso récord de afiliación, con 27.300 trabajadores activos; segundo municipio murciano por inversión industrial; superávit municipal anual de 5 millones de euros; matriculación de un vehículo cada 4 horas; compra de una vivienda y nacimiento de un niño cada 12 horas; creación de una empresa cada 4 días; crecimiento del padrón municipal en 800 habitantes anuales, siendo ya mayor que 7 capitales de provincia; o el elevado índice de jovialidad, ya que la mitad de la población molinense tiene menos de 38 años.

 

Desde la Oficina de empresas se seguirá trabajando para reducir la tasa de desempleo local, crear riqueza y conseguir que Molina de Segura sea un referente nacional. Para ello, se han invertido 300.000 euros en los últimos 3 años, y en este 2019 se va a invertir medio millón de euros más.