El Gobierno local refuerza el equipo ‘Molina Unidad de Urgencia y Emergencia Social’ con la adquisición de un nuevo vehículo

El MUES es un dispositivo que tiene por finalidad atender las situaciones de urgencia y emergencia social que se presentan en el municipio

B. Social Molina Presentación nuevo vehículo del equipo MUES Foto1

La concejala de Bienestar Social, Rocío Cózar, ha presentado esta semana el nuevo vehículo furgoneta que se ha incorporado a la dinámica de trabajo del proyecto Molina Unidad de Urgencia y Emergencia Social (MUES). Este vehículo, con el distintivo medioambiental correspondiente, viene a reforzar la intervención social especializada que se está realizando en el municipio desde 2022. Este proyecto está financiado por la Unión Europea, a través de los Fondos Next Generation-EU.

El equipo MUES es un dispositivo que tiene por finalidad atender las situaciones de urgencia y emergencia social que se presentan en el municipio de Molina de Segura. La unidad depende de la Concejalía de Bienestar Social, y está formada por dos trabajadoras sociales y una educadora, así como dos integradores sociales de la Fundación Patronato Jesús Abandonado, que complementan la intervención.

La edil de Bienestar Social, Rocío Cózar, explica que “el proyecto busca acercar los diferentes servicios y recursos municipales de bienestar social a la ciudadanía con circunstancias vitales más complejas. Se lleva a cabo una intervención social basada en el acompañamiento a personas en situación de exclusión severa, que carecen de redes sociales y familiares efectivas, se encuentran en una situación de grave dificultad, inestabilidad o desafiliación social y no están vinculadas con los diferentes recursos públicos y del Tercer Sector de Acción Social existentes”.

Desde su puesta en marcha, el equipo MUES ha atendido a un total de 123 participantes, dando respuesta a necesidades y realidades de difícil abordaje (personas en situación de calle, con viviendas inseguras o inadecuadas, con imposibilidad de retorno al domicilio habitual por medidas judiciales o administrativas, transeúntes, mendicidad o personas en situación de especial dificultad como consecuencia de adicciones o trastorno mental grave sin seguimiento o sin adherencia al tratamiento). “La complejidad de estas situaciones evidencia la importancia de una atención social especializada que facilite una respuesta ágil, polivalente e integral, al tiempo que permita iniciar procesos que favorezcan a estas personas alternativas de vida estables y sostenidas en el tiempo”, señala Rocío Cózar.